jueves, 26 de abril de 2012

Oración a las madres



Señor, Tú también tienes una Madre.

La tuya está en el Cielo, es María, pero en algún tiempo estuvo en la Tierra.

Ayúdanos, Señor, a pedir por nuestras Madres, aunque Tú no necesitas pedir por la tuya.

Ellas, nuestras Madres, siempre están pidiendo por nosotros.

Justo es que nosotros alguna vez pidamos por ellas.

De las Madres se han dicho cosas bellísimas, todas se las merecen ellas.

Ojalá nunca pudiera decirse nada malo de las Madres.

Por eso, Señor, concédenos Madres que conozcan que la misión maravillosa que Dios les ha encomendado es dar vida, es la maternidad.

Concédenos Madres que sepan amar a sus hijos con amor intenso, con amor cristiano, porque el amor de instinto no basta.

Que amen a Dios en sus hijos y que, con todo su amor, encaminen a sus hijos a Él.

Con un amor que lleve hasta el sacrificio, porque la Madre debe de ser toda para sus hijos.

La Madre tiene que ser capaz de sacrificar por ellos su cuerpo, su belleza, olvidarse de todo, menos de que es Madre.

Y siempre estará ahí para sus hijos.

No solo es Madre por traer hijos al mundo, sino por que los educa, los cuida, los ama hasta el día de su muerte.

Señor que toda Madre, críe a sus hijos con delicadeza y esmero.

Haz, Señor, que el modelo de nuestras Madres sea tu Madre bendita.

Que la protectora de nuestras madres, sea la siempre Virgen María, tu dulce y amorosa Madre.

Señor que a ella acudan todas las Madres en sus afanes, que a ella imiten en sus acciones.

Porque María, tu Madre, también es nuestra Madre.

Porque ella siguió todos tus pasos.

Señor haz que así sean nuestras madres.

Amén.