martes, 14 de noviembre de 2017

Oración a los beatos mártires carmelitas


Dios todopoderoso y eterno que concediste a los Mártires, Beato Alberto y compañeros carmelitas, la gracia de morir por Cristo, ayúdanos en nuestra debilidad para que, así como ellos no dudaron en morir por ti, así también nosotros nos mantengamos fuertes en la confesión de tu nombre.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.
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El Padre Alberto Marco Alemán, nacido en 1894 en Caudete, Albacete (España), fue fusilado el 24 de noviembre de 1936 en Paracuellos del Jarama, Madrid (España) por milicianos en la Guerra Civil española, por ser religioso y sacerdote.

Otros ocho jóvenes también fueron fusilados en la tapia del cementerio de Carabanchel Bajo (Madrid, España) el 18 de agosto de 1936 por ser religiosos carmelitas. Todos ellos habían nacido en diversas localidades españolas:

- Daniel García Antón, Navacepeda de Tormes (Ávila), 1913.
- Aurelio García Antón, Navacepeda de Tormes (Ávila), 1916.
- Silvano Villanueva García, Huérmeces (Burgos), 1916.
- Adalberto Vicente Muñoz, Cuéllar (Segovia), 1916.
- Francisco Pérez Pérez, Ros (Burgos), 1917.
- Ángel Reguilón Lobato, Pajares de la Lampreana (Zamora), 1917.
- Ángel Sánchez Rodríguez, Pajares de la Lampreana (Zamora), 1918.
- Bartolomé Andrés Vecilla, Pajares de la Lampreana (Zamora), 1917.

El 13 de octubre de 2013, fueron beatificados en Tarragona (España).

El martirio es la más alta corona de gloria que puede recibir el seguidor de Jesús.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Himno a San Nicolás


Insigne prelado y santo glorioso,
recibe propicio la humilde oración del pueblo,
que acude constante y piadoso a ti,
de milagros portento asombroso,
que a todos prodigas tu gran protección.

Oración:

Oh Dios, que adornaste al bienaventurado Nicolás Obispo con el don de innumerables milagros, concédenos que, por sus méritos y ruegos, seamos libres de las llamas eternas.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.
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Véase también la Oración a San Nicolás de Bari.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Prefacio para la solemnidad de Nuestra Señora de la Almudena

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación,
darte gracias, Padre santo,
siempre y en todo lugar,
y proclamar tu grandeza en esta fiesta
de la bienaventurada Virgen María. 

Ella es la Reina clemente
que, habiendo experimentado tu misericordia
de un modo único y privilegiado,
acoge a todos los que en ella se refugian
y los escucha cuando la invocan.

Ella es la Madre de la misericordia,
atenta siempre a los ruegos de sus hijos,
para impetrar indulgencia
y obtenerles el perdón de los pecados.

Ella es la dispensadora del amor divino,
la que ruega incesantemente a tu Hijo por nosotros,
para que su gracia enriquezca nuestra pobreza
y su poder fortalezca nuestra debilidad.

Por él, los ángeles y los arcángeles
te adoran eternamente,
gozosos en tu presencia.
Permítenos unirnos a sus voces,
cantando tu alabanza: 

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miércoles, 1 de noviembre de 2017

Felices son los pobres (Bienaventuranzas)


Felices son los pobres,
los que todo lo han dejado,
porque es de ellos
el Reino de los Cielos.

Felices los que lloran
al ver a sus hermanos,
porque encontrarán
consuelo a su tristeza.

Felices seremos
si vamos por tus sendas,
siguiendo tu sombra al caminar;
felices seremos, Señor.

Felices los que firmes
superan las desdichas,
porque encontrarán
el premio a su firmeza.

Felices los que buscan,
y luchan por la paz,
porque están forjando
la tierra para todos.

Felices seremos
si vamos por tus sendas,
siguiendo tu sombra al caminar;
felices seremos, Señor.

Felices los que miran
con limpio corazón,
porque encontrarán
el rostro de Dios vivo.

Felices los que tienen
sed y hambre de justicia,
porque se verán
satisfechos para siempre.

Felices seremos
si vamos por tus sendas,
siguiendo tu sombra al caminar;
felices seremos, Señor.

Felices los que miran
con amplio corazón,
porque alcanzarán
la gran misericordia.

Felices si os persiguen
al luchar por la justicia,
porque vais creando
un mundo limpio y nuevo.

Felices seremos
si vamos por tus sendas,
siguiendo tu sombra al caminar;
felices seremos, Señor.

domingo, 29 de octubre de 2017

El viñador


Por los caminos sedientos de luz
levantándose antes que el sol,
hacia los campos que lejos están
muy temprano se va el viñador.


No se detiene en su caminar,
no le asusta la sed y el calor.
Hay una viña que quiere cuidar
viña que es todo su amor.


Dios es tu amigo el viñador
el que te cuida de sol a sol.
Dios es tu amigo el viñador
el que te pide frutos de amor.

Él te protege con un valladar
levantado en tu derredor,
quita del alma las piedras del mal
y ha elegido la cepa mejor.

Limpia los surcos con todo su afán
y los riega con su sangre y su dolor.
Dime si puede hacer algo más
de su viña el viñador.

Dios es tu amigo el viñador
el que te cuida de sol a sol.
Dios es tu amigo el viñador
el que te pide frutos de amor.

Por los caminos sedientos de luz
levantándose antes que el sol,
hacia los campos que lejos están
muy temprano se va el viñador.

Sólo racimos de amargo sabor,
ha encontrado en tu corazón.
Dime si puede esperar algo más
de su viña el viñador.

Dios es tu amigo el viñador
el que te cuida de sol a sol.
Dios es tu amigo el viñador
el que te pide frutos de amor.

jueves, 19 de octubre de 2017

Pescador de hombres (Tú has venido a la orilla)


Tú has venido a la orilla
no has buscado ni a sabios, ni a ricos
tan solo quieres que yo te siga.

Señor, me has mirado a los ojos
sonriendo, has dicho mi nombre.
En la arena, he dejado mi barca
Junto a ti, buscaré otro mar.

Tú sabes bien lo que tengo,
en mi barca no hay oro, ni espadas,
tan solo redes y mi trabajo.


Señor, me has mirado a los ojos
sonriendo, has dicho mi nombre.
En la arena, he dejado mi barca
Junto a ti, buscaré otro mar.

Tú necesitas mis manos,
mi cansancio que a otros descanse,
amor que quiera seguir amando.


Señor, me has mirado a los ojos
sonriendo, has dicho mi nombre.
En la arena, he dejado mi barca
Junto a ti, buscaré otro mar.

Tú pescador de otros mares,
ansia eterna de almas que esperan,
amigo bueno que así me llamas.


Señor, me has mirado a los ojos
sonriendo, has dicho mi nombre.
En la arena, he dejado mi barca
Junto a ti, buscaré otro mar.

domingo, 1 de octubre de 2017

Siempre que digo madre


Siempre que digo madre
voy diciendo tu nombre,
siempre que pido ayuda
te estoy llamando a ti,
siempre que siento gozo
es que en ti estoy pensando.
Con tu nombre en los labios
me acostumbro a dormir.
Con tu nombre en los labios
me acostumbro a dormir.

Siempre que digo madre
es que digo María,
siempre que digo madre,
voy cantando tu amor.
Digo tu nombre y nombro
a mi mejor amiga,
María, madre mía
y madre del Señor.
María, madre mía
y madre del Señor.

Siempre que yo te canto
es mi canto esperanza;
siempre que yo te rezo
es himno mi oración;
siempre que yo te hablo
es mi voz alabanza;
y tu nombre yo llevo
siempre en mi corazón.
Y tu nombre yo llevo
siempre en mi corazón.

Siempre que digo madre
es que digo María,
siempre que digo madre,
voy cantando tu amor.
Digo tu nombre y nombro
a mi mejor amiga,
María, madre mía
y madre del Señor.
María, madre mía
y madre del Señor.

Siempre que tengo dudas
en ti encuentro certeza;
siempre que tengo miedo
eres tú mi valor;
siempre en mis desalientos
eres tú mi confianza;
y tu nombre yo invoco
como ayuda y favor.
Y tu nombre yo invoco
como ayuda y favor.

Siempre que digo madre
es que digo María,
siempre que digo madre,
voy cantando tu amor.
Digo tu nombre y nombro
a mi mejor amiga,
María, madre mía
y madre del Señor.
María, madre mía
y madre del Señor.